7.12.2018

Trump está en Inglaterra donde el gobierno lo reciben con frialdad y los ingleses con protestas masivas

LONDRES.- El Gobierno del Reino Unido recibe hoy al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un momento “de máxima debilidad interna” y con la histórica relación especial bilateral en “su punto más bajo” desde la crisis de Suez en 1956, según los expertos.
En su primera visita oficial, Trump y su esposa Melania serán agasajados esta noche y mañana por la primera ministra, Theresa May, y la reina Isabel II, en eventos programados fuera de Londres a fin de eludir las masivas protestas que se preparan en la capital.
Según dijo a Efe Robert Singh, catedrático de política de la universidad londinense de Birkbeck, este viaje, parte de una gira más amplia por Europa, “no beneficiará especialmente a ninguna de las dos partes” y, en el caso del Reino Unido, “se tratará de limitar el daño”.
En cuanto a las protestas previstas en Inglaterra y también en Escocia, donde la pareja estadounidense pasará el fin de semana en una visita privada, los dos catedráticos coinciden en que Trump las “ignorará” y se centrará en cambio en potenciar “el simbolismo de la pompa y circunstancia con que será recibido”.
Un globo gigante representando a Donald Trump como un bebé anaranjado, con cara de berrinche y en pañales, flotará en el cielo de Londres durante la visita del presidente estadounidense  después de que el alcalde Sadiq Khan diese su permiso, informaron ayer los promotores de la iniciativa.
El globo de seis metros de largo de Trump en pañales estará ubicado a 30 metros de altura cerca del Parlamento, entre las 9:30 y las 11:30 locales del viernes 13, día de la visita. “El alcalde apoya el derecho a protestar pacíficamente y entiende que se puede hacer de diferentes formas”, dijo el portavoz de Khan, que ha protagonizado varias polémicas con Trump. 
Leo Murray, del grupo “artistas activistas”, que está tras la protesta, dijo que más de 10.000 personas la apoyaron en un manifiesto, lo que hizo cambiar de parecer al alcalde. “¡El bebé Trump volará!”, celebró Murray.

.

.