11.13.2017

Los nuevos “dueños” de los hoteles estatales


SANTO DOMINGO. Son 19 hoteles diseminados en distintas provincias del país. Su construcción data de la época en que los dominicanos vivían su peor dictadura, la de Rafael Leónidas Trujillo Molina, de quien algunos investigadores plantean que los construyó para tener una casa a donde hospedarse cuando se trasladaba por las distintas zonas del territorio durante los 31 años que lo gobernó (1930-1961).
Luego del esplendor de los primeros años, muchos de esos hoteles pasaron por períodos de deterioro, saqueo y abandono (en el que todavía se encuentra alguno de ellos), y terminaron, en su gran mayoría, en manos de particulares que, amparados en contratos de arrendamientos, usufructúan sus instalaciones. A cambio, el Estado recibe un pago que al mes suma RD$9,616,317.00, según los datos que ofrece la Corporación de Fomento de la Industria Hotelera y Desarrollo del Turismo (Corphotels). 
Los montos de la renta van desde los RD$7,794.87 y RD$18,408.00 que pagan los hoteles Marién y Guarocuya, en Santiago Rodríguez y Barahona, respectivamente, a los US$ 87,000 (RD$4.1 millones) que paga el Jaragua, en Santo Domingo.
Entre los nuevos “dueños” de los hoteles estatales hay empresarios nacionales e internacionales, comunicadores y políticos de distintos partidos.
Los hoteles
Uno de los más viejos y emblemáticos hoteles del Estado es el Jaragua, inaugurado el 17 de agosto de 1942. En su época fue el principal espacio para las actividades de la sociedad capitalina y a la fecha compite con grandes cadenas hoteleras internacionales en el Distrito Nacional.
Su administración pasó a manos privadas mediante un contrato de arrendamiento por 30 años, firmado el 20 de junio de 1984. El Estado, a través del Ministerio (entonces Secretaría de Estado) de Turismo, cedió su administración a la compañía Transamerican Hotel & Casinos S. A. representada por su vicepresidente, Edmon Felipe Elías Yunes (ya fallecido).
La empresa debía hacer reparaciones en el hotel por RD$15.0 millones, pagar una mensualidad de RD$60,000 (precio a ser renegociado cada diez años), más un 10% anual de los beneficios del casino de juego y asumir el 50% del costo de liquidación de los empleados, unos RD$219,998.97.
Ese acuerdo tiene cuatro adendas, incluidas dos con apenas un mes y cinco días de diferencia, con las que se fue modificando el monto de arrendamiento hasta los US$55,000 mensual que paga en la actualidad, más los US$32,000 del casino de juego. Con las adendas también se extendió el tiempo de arrendamiento hasta el 2034.
Otro de los grandes hoteles del Estado es el Matúm, en Santiago, arrendado al Grupo P&M por 30 años, a cambio de una mensualidad de RD$70,000.
En la actualidad, cuatro hoteles quedan en manos del Estado, dos de ellos: El Naranjo y el San Cristóbal, están prestados a Infotep y al Ministerio de Turismo para fines educativos. Otro, el Villa Suiza, en Sabana de la Mar, está en medio de un proceso de licitación para arrendar su administración, luego que el Gobierno invirtiera unos RD$47.0 millones en su reconstrucción.
El otro, el hotel Montaña, en Jarabacoa, está abandonado y deteriorándose. En 2007, Corphotels lo arrendó a la empresa Pareatis S.A, propiedad del empresario artístico José Félix Cabrera Castillo, quien tendría su administración por 35 años, pero tras denuncias porque se entregó sin concurso público, un tribunal anuló el contrato.
Hacer clic sobre la imagen del hotel para ver las condiciones del contrato y su beneficiario.

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