9.10.2017

Cuando la Señora vio aquel Toro con aquella Vaca, se le quejó al Viejo Verde



"Muchas señoras del siglo pasado en mi país, aceptaban que el viejo tuviera una muchachita de querida como si fuera una medicina de la que las damas también se beneficiaban porque creían que el deseo que se prendía en la calle con la otra, podía durar encendido hasta llegar a casa. Hay muchas cosas que no se quieren tocar en cuanto a esas interioridades porque hay casi una vergüenza colectiva. Hay muchos dolientes que desean mejor sepultar en el olvido. 

La rabia que dan algunas opiniones de gente mal intencionada con el caso de la niña Emely, me hace remover esas cenizas. Perdonen si a algunos les afecto. Para no hacerme el más santo entre todos los hombres, levanto mi mano derecha y acepto que nosotros los hombres tenemos un defecto de fábrica que nos hace ser impulsivo para que, sin pensar, al ver la carga de atrás de una mujer lo primero que decimos es una mala palabra con gusto. 

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