2.04.2017

El estado en que los policías no aceptarán las órdenes antimigrantes de Trump

Charlotte (NC)  – Representantes de agencias del orden de Carolina del Norte ratificaron hoy su compromiso de no ejercer labores de funcionarios federales de Inmigración en sus jurisdicciones.
Durante un encuentro con más de 200 hispanos en la ciudad de Chapel Hill, el jefe de la Policía local, Chris Blue, así como el de Carrboro, Walter Horton, y el alguacil del condado Orange, Charles Blackwood, se comprometieron a no implementar los programas federales 287(g) y Comunidades Seguras, que los autoriza a realizar funciones de agentes de Inmigración.
“Hablo en nombre de todos los departamentos de policía del condado de Orange y de la oficina del Sheriff, nosotros no estamos participando en el programa 287(g) o Comunidades Seguras”, resaltó Blackwood.
“Si nos obligan hacer cosas que no queremos lo vamos a enfrentar; sin embargo, los principios y la política que tenemos no van cambiar”, agregó, en alusión a la reciente orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que ordena al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) trabajar en la instauración de este tipo de acuerdos.
El compromiso de los oficiales fue hecho durante la primera jornada de renovación del Faith Action ID, una identificación comunitaria que desde 2016 es coordinada en el condado Orange y la ciudad de Durham por la organización El Centro Hispano.
La tarjeta ha sido un “salvavidas” para los inmigrantes que no pueden obtener una licencia de conducir o una tarjeta de identificación estatal a causa de su estatus migratorio.
“La situación que estamos viviendo con el nuevo presidente (Trump) nos hace sentir muy mal”, dijo a Efe el inmigrante Tito Alonso, de El Salvador y quien agregó que el compromiso expresado hoy por los oficiales es “un respiro”.
Blue señaló que aunque a ellos también les “preocupa la nueva administración” en la Casa Blanca, la opinión de todos los jefes policiales del condado es que “las autoridades locales no tienen ningún rol o papel que hacer como agentes de inmigración”.
Con la puesta en vigor en octubre de 2015 de la ley estatal HB 318, que prohibió las matrículas consulares expedidas por los consulados extranjeros y vetó la expedición de identificaciones gubernamentales locales, los indocumentados de Carolina del Norte se quedaron con opciones limitadas para identificarse.
La norma dejó abierta la puerta para que entidades comunitarias y similares emitan documentos a inmigrante “sin papeles”, los cuales pueden ser aceptados, o rechazados, por las dependencias policiales locales.
Las identificaciones de la red Faith Action comenzaron a emitirse en el verano de 2013 en la ciudad de Greensboro, con el aval del departamento de la Policía local, y hasta el momento han tramitado más de 7,000 tarjetas.
Aunque no reemplazan a un documento oficial o a una licencia de conducir estatal, estas tarjetas han salvado a muchos indocumentados de ser detenidos por agentes del orden.
En Carolina del Norte residen cerca de 350,000 indocumentados que no cuentan con licencias de conducir o tarjetas oficiales de identificación.

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