1.25.2017

Lo demasiado hasta Dios lo ve!! por el Doctor en leyes July López


La Historia universal está llena de episodios de grandes sufrimientos y penurias padecidos por la humanidad en demarcaciones en que quienes ostentan u ostentaron el poder, no han tenido reparo en hacer uso particular de la cosa pública en desmedro del bienestar de sus conciudadanos.
Esperanzas cifradas en buenas nuevas anunciadas por auto proclamados salvadores del bien colectivo, terminaron hechas trizas con el correr del tiempo.
La consecución de un genuino estado de bienestar es un anhelo valedero de todo pueblo que aspira a vivir en paz, en armonía y justos niveles de desarrollo.
Nuestro país ha caminado durante muchos años en la búsqueda de ese norte que nos propicie mejores días para todos.
Una y otra vez hemos creído y una y otra vez hemos tenido que soportar amargamente el látigo de la decepción.
Gobiernos vienen y gobiernos van prometiendo transparencia, lealtad y honorabilidad. Frases cohetes que al poco tiempo caen en saco roto.
Más de uno ha prometido poner tras las rejas a los corruptos, a quienes con sus malas prácticas son los culpables de los graves problemas que hoy afrontamos en materia de seguridad ciudadana, salud, educación, vivienda y alimentación.
Pobres mortales que en pocos años han acumulado fortunas que no logran pasar las más sencillas auditorias visuales.
Mientras eso sucede, la gente de a pié se siente indignada. Trabaja que trabaja y no logra ver los frutos de sus grandes esfuerzos.
Tienen que hacer malabares para rendir los pocos pesos que ganan con el sudor de su frente.
Siempre es una gota la que derrama la copa. En esta oportunidad la indignación alcanzó su más alto nivel con el caso ODEBRECHT.
Miles de millones de pesos fueron a parar a manos inescrupulosas, insensibles, desalmadas e implacables que con su actitud llenan de miseria nuestra tierra.
Pero nunca es más oscuro que cuando va a amanecer. La conciencia nacional está despertando y ay de aquellos que metieron las manos porque no sabrán donde poner los pies.
Ha llegado la hora de ponerle freno a la impunidad, PORQUE LO DEMASIADO, HASTA DIOS LO VE!

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