1.19.2017

Donald Trump no contará con ningún hispano en su gabinete

Es la primera vez que un Gobierno estadounidense no tiene a ningún latino ocupando una cartera ministerial desde 1988, época en que, aunque la población hispana aún no tenía el peso que tiene ahora, Ronald Reagan nombró a Lauro Cavazos como secretario de Educación. 
En sus ocho años de mandato, el presidente saliente, el demócrata Barack Obama, nombró a seis hispanos para puestos ministeriales, además de contar con varios asesores latinos en la Casa Blanca. También nombró a la primera juez hispana para el Tribunal Supremo, la puertorriqueña Sonia Sotomayor.
El nombre del exvicegobernador de California Abel Maldonado, de origen mexicano, figuró hasta hace poco como posible candidato a secretario de Agricultura de Trump. Su nominación contaba con el apoyo explícito de organizaciones hispanas como la influyente Asociación Nacional de Latinos Electos (NALEO)
Hace justo un mes, esta agrupación le advirtió también al presidente electo que no contar con un hispano en su gabinete constituiría un “alarmante e histórico paso atrás para la nación”. Pero el magnate, que lanzó su campaña insultando a inmigrantes mexicanos, ha preferido nombrar a Perdue, otro hombre y blanco, como la mayor parte de su gabinete, de quien destacó como muestra de su idoneidad para el cargo que creció en una granja y que fue gobernador de un Estado agrícola como Georgia.
Los latinos son el segundo grupo poblacional del país, uno de cada cuatro niños de EE UU es latino, y el cuerpo político más importante del país ahora carecerá de su perspectiva”, lamentó NALEO tras conocer la decisión de Trump.
El nuevo portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, quiso quitar hierro este jueves a la falta de un hispano en un puesto del gabinete, asegurando que Trump siente un “tremendo respeto” por los hispanos y que “hay muchas formas de expresar la diversidad (…) no se trata solo del color de la piel o de la etnicidad”. Además, recordó, todavía “quedan 5.000 puestos por ocupar” en la administración. 
Pero ninguno ya en los puestos de más responsabilidad —y visibilidad— del gobierno.
Algo que ha reavivado la inquietud de la comunidad hispana tan vilipendiada durante la campaña y que ve con temor promesas electorales del nuevo presidente, como la de deportar de forma masiva a millones de indocumentados. “Trump no solo es el presidente más anti-latino y anti-inmigrante de la historia del país. Además, al no incluir a latinos en su gabinete, está demostrando cómo planea gobernar”, advirtió la National Hispanic Leadership Agenda, que agrupa a 40 organizaciones hispanas.
Las críticas también han llegado desde el Capitolio. “Después de una campaña tan divisiva y que a menudo demonizó a la comunidad latina, es más que decepcionante que el presidente electo no haya nominado ni a un solo latino para uno de los puestos clave en su administración”, dijo la senadora demócrata por Nevada Catherine Cortez Masto, la primera hispana en la Cámara Alta del Capitolio e hija de un inmigrante mexicano. “Nuestro gobierno debería reflejar el pueblo al que sirve, y, sin duda alguna, la Administración Trump ha fallado en ese aspecto”.

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