12.09.2016

Sobre la inmoralidad del beisbol dominicano

PUNTO DE MIRA

Béisbol es cabaret deportivo

  • Béisbol es cabaret deportivo
Alfredo Freites
alfredofreitesc@gmail.com
La característica del béisbol como deporte es la asistencia de las familias. En Estados Unidos es  costumbre que padres asistan con sus hijos a  compartir golosinas y alimentos mientras disfrutan del espectáculo. Aquí pasaba lo mismo pero  eso ha ido desapareciendo.
Es un evento con mayor presencia de adultos masculinos. Quizá por ello los equipos montan el despliegue de semidesnudas mujeres sobre las cuevas de los peloteros. Me llegó un video de las promotoras de un equipo que parece la revista de cabaret de prostitutas. No dejan nada a la imaginación.
Esas bailarinas que se muestran escasas de ropa, con frenéticos movimientos de caderas  y terminaciones libidinosas, lo que generan no es precisamente amor al béisbol. Es la degradación de un evento familiar. Los que dirigen los equipos se suman a la cualquierización que inunda la nación.
No obstante esos lujuriosos aportes, veo por televisión los parques vacíos. Y será mayor el absentismo. El público no ha mordido esa carnada. Quizá la contratación de mujeres de amor mercenario sea exitosa para burdeles, pero no para la pelota. Es posible que hayan visto que en los Estados Unidos hay chicas que animan los espectáculos deportivos pero nunca con las movimientos y características similares a los que vemos.
Se ha tropicalizado la animación. Tangas con chapas al aire. Movimientos de pelvis para agitar los cerebros. Esbeltas chicas con cuerpos de pecado. Muy atractivo el festín pero allí no llevaría a mis hijos y nietos.
Estoy seguro que las esposas tampoco asistirán a esas comparaciones para que las tomen de contraste. Estos montajes destruyen la esencia del béisbol que principalmente reúne a las familias.
La pelota rentada va hacia la baja. Muchos factores conspiran contra el deporte. La falta de facilidades de aparcamiento, los altos precios, la desconexión de los equipos con sus fanaticadas porque los ven como caña de la zafra. La juventud se desliza hacia el fútbol. El baloncesto gana espacios porque es más ágil y se puede jugar en espacios más pequeños.
El béisbol tiene un pobre montaje televisivo. La transmisión es una retahíla  comercial con poca calidad visual. Ya los narradores no pueden desplegar su gracejo para animar lo visual porque carecen de espacio. La pelota  está más atrás que el pasado.
Los equipos de béisbol ejecutan procedimientos desfasados. Su público amerita estudios de mercado para saber qué quiere ver la familia. No creo que chapas.

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