9.14.2016

El nuevo jefe militar del Estado Islámico, un producto soviético entrenado por EEUU


EL NUEVO DIARIO, Moscú, 12 sep (EFE).- El nuevo jefe militar del Estado Islámico (EI), Gulmurod Jalímov, es un producto de las represoras dictaduras exsoviéticas de Asia Central, enemigas acérrimas del yihadismo, y formado en los centros de entrenamiento antiterrorista de Estados Unidos.

"Tememos que su nombramiento atraiga a más jóvenes de la región de Asia Central a enrolarse en el EI", aseguró a Efe el tayiko Muhiddin Kabirí, líder del hasta hace poco único partido islámico legal de Asia Central.

Jalímov nació en la Unión Soviética (1975), por lo que habla ruso perfectamente, y tras la independencia participó en la guerra civil contra los islamistas en el bando del actual presidente tayiko, Emomalí Rajmón, partidario de un régimen estrictamente secular.

Francotirador profesional, ascendió hasta el rango de coronel, fue nombrado comandante de los cuerpos antidisturbios y miembro de la guardia presidencial y tomó parte activa los últimos años en las operaciones especiales contra los grupos islamistas.

Según ha confirmado el Departamento de Estado norteamericano, Jalímov, alias "al-Tadzhiki", participó en Luisiana en varios cursos de instrucción antiterrorista entre 2003 y 2014, al igual que en Rusia.

En abril de 2015 abandonó de incógnito Tayikistán para unirse a las filas del califato yihadista en Siria, lo que confirmó el colgar después un amenazante vídeo en Youtube.

Jalímov, que encabeza un batallón de medio millar de guerrilleros, ascendió a la cúpula militar del Estado Islámico debido a su capacidad de organizar operaciones especiales, según informó un arrepentido a medios tayikos.

Los servicios secretos rusos confirmaron haber visto al comandante tayiko en el aeropuerto moscovita de Sheremétievo, tras lo que viajó hasta Turquía y después cruzó la frontera siria por carretera.

En mayo pasado se le unieron su segunda esposa, que fue alto cargo en los servicios de aduanas, y sus cuatro hijos.
A
 finales de agosto, tras filtrarse su nombramiento, EE. UU. ofreció una recompensa de 3 millones de dólares por cualquier información sobre su paradero. 

EFE
Por Ignacio Ortega

.

.