8.14.2016

Un picnic familiar en Nueva York, que casi se daña por una jaiba

Estuve con mi marida en un picnic familiar de los esposos Estela y Ricardo Mira, Salvadoreños, que está visitando a hijos y nietos en USA.


Era en un parque con el clásico BBQ, pero se armó un lío  por una jaiba, que llevó  como un plato diferente, mi amigo Jose Antonio Salgado
Me brindaron dos jaibas,  una tan flaca cómo Alipio Cocco y la segunda salió "premiá" con estas huevas que son la delicia a quienes nos gusta disfrutar el sabor de los hijos de las esposas de los cangrejos.
Pero mientras movía los bigotes, doña Estela no se pudo contener y me gritó Ramon, dame eso....
 Lo que pensé fué, bueno Papo, esta doña se fuñó.
Qué lío!! y ahora qué hago? me dije,  no quería ofender a doña Estela, pero al ver que no iba a darle mi codiciada presa, optó por retirarse.
Y entonces Yanet, la esposa de quien me regaló la fuñía jaiba, casi me denuncia con inmigración diciendo que por eso quería a Donald Trump, para acabar con los prietos que no se conforman con comer pollos  con maiz y papa frita. Parece que no sabe que a nosotros hay que matarnos por la bandera dominicana, de arroz, habichuela y carne.....

Juro por Dios y por las jaibas, que más ni nunca vuelvo a recibir un regalo de un amigo, sin preguntarle a su mujer si está de acuerdo que me lo dė. Se lo molestoso que es dormir en el sofá de la sala o en el basement. Verdad José  Antonio?
 Pero la convencí y al final, fuí el triunfador, disfruté esos coralitos como el bocado de los dioses.

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