8.25.2016

Doctores Ramón Tallaj y Emilio Villegas comparten con el encantador de perros César Millan y esposa.



César Millán, el mundialmente famoso encantador de perros, compartió con sus amigos, doctores Ramón Tallaj y Emilio Villegas de Corinthian y Excelsior IPA en la casa de Villegas, donde familiares y relacionados fueron a “consultar” a Millán sobre cómo conseguir que sus mascotas sean tan dóciles como desean.


Las situaciones que hemos visto en los programas que por más de 10 años César ha puesto en el aire a través de las cadenas de televisión más populares, las vivimos en este encuentro con perros de razas y mezclas variadas que llevaron sus propietarios.

Él creció en una granja, en una casa estrecha de ladrillo y arcilla, con cuatro cuartos y sin agua potable. Acompañaba a su abuelo a conducir por los pastizales a docenas de vacas. “Él me decía: ‘nunca trabajes en contra de la madre naturaleza’”. Los perros de granja no necesitaban entrenamiento u órdenes especiales, su abuelo se mantenía tranquilo y asertivo, como líder de la manada.

Desde niño los perros lo seguían, incluso los perros de los vecinos. Le gritaban: ‘El perrero’, ‘El perrero’. A él no le hacía gracia. “Quería ser cantante, pero no sé cantar; ser actor, pero no sentía que fuera lo suficientemente bien parecido. Hasta quise ser traficante de drogas. Siempre quise ser alguien”, asegura.

Cuando vio a Lassie en televisión, César le preguntó a su mamá si podría ser el mejor adiestrador de perros del mundo y ella le dijo: “Tú puedes ser lo que quieras ser”. Pero Lassie vivía en EE.UU., así que un día antes de Navidad, se fue con los ahorros que le dio su padre, sin pasaporte y sin idea de lo difícil que sería cruzar la frontera.

Él sabe lo que es tener vida de perro callejero. A sus 21 años este nativo de Culiacán, Sinaloa, cruzó como ilegal a Estados Unidos desde la ciudad de Tijuana, tras varios intentos fallidos de trepar la cerca y ser víctima de acoso por parte de la patrulla fronteriza. “Los policías me detenían y me amenazaban con tirarme en Guatemala. Hubo casi un diluvio en Tijuana. Me tocó ver cómo la corriente arrasó con mujeres embarazadas y ancianos y a los coyotes (quienes pasan ilegales a través de la frontera) parecía no importarles”, reveló Millán.

Tras dos semanas, César fue abordado por un coyote que le cobró US$ 100, justo lo que tenía en el bolsillo, los ahorros de la vida de su padre. Vivió durante dos meses debajo de una autopista en San Diego, lavaba platos y se alimentaba con dos perros calientes al día que compraba, cada uno, a US$99 centavos.

Jahira Dar de origen dominicano y a quien conoció en una tienda de Dolce & Gabbana, en la que ella trabajaba- llegó a la vida de Cesar Millán en el momento en el que el mexicano estaba atravesando horas bajas.

Casado desde 1994 con Ilusión Millán y padre de dos hijos, Andre y Calvin, en el año 2010 su primera mujer le solicitó el divorcio. Tras el acuerdo de divorcio tuvo que pagar US$ 400.000 a su exmujer, US$ 23.000 mensuales para la manutención de ella y US$ 10.000 al mes para sostenimiento de sus hijos. Eso es como quitarle un pelo a un perro de este entrenador que gana al mes US$ 170.000.

“Me sentí derrotado, tuve un gran sentimiento de culpa y de fracaso”, cuenta él mismo en su página personal, explicando que a esto se sumó el fallecimiento de su padre. “El verano de 2010 fue terrible y me llevó dos años recuperarme de ello”, explica.

"Después de seis años increíbles juntos, estoy tan feliz que le pedí que fuera mi esposa. Por suerte ella dijo 'sí'. Ahora estoy completo", añadió el presentador de The Cesar 911 a la revista People. Millán asegura que Jahira, una bella cibaeña, llegó a su vida en el momento justo. 

"Ella fue esencial para ayudar a reconstruir mi vida y mi familia después de mi divorcio y la ruptura con el programa El encantador de perros. "Ella es compasiva, gentil, instintiva, espiritual, inteligente, divertida, fuerte, aventurera y amorosa", subrayó el presentador.


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