6.30.2016

La doble moral del dominicano

Por: Sonia Mercedes Núñez
Rocainformativa.com
En estos días, he pensado mucho acerca de nosotros los dominicanos, que queremos un país grande y fuerte, y todo se lo dejamos al Estado para que resuelva nuestros problemas, pero sin embargo, todos los dominicanos deberíamos formularnos las siguientes interrogantes: ¿Qué hago yo para que mi país sea grande y fuerte? ¿Qué cosas aporto a mi país?
Cuando consumo la energía eléctrica y no la pago, pero tengo la cara dura de pedirle al Estado que me dé electricidad veinticuatro (24) horas.
Cuando pido limpieza en las calles y en los hospitales, pero sin embargo me como una menta y soy capaz aunque tenga un zafacón al lado, de tirar su envoltura en el piso y le exijo a salud pública y a los ayuntamientos que recojan la basura.
Cuando sin importar quién pinte las paredes de las instituciones públicas, soy capaz de pararme al lado de ellas y recostarme subiendo el pie.
Cuando me paso la luz roja, corro a alta velocidad y me quejo e insulto al Amet porque viene a ponerme la multa correspondiente.
Cuando no pago mis impuestos, sin embargo quiero que el Estado me aumente el sueldo, sin hacer un ajuste fiscal de sus recaudaciones.
Cuando consigo un empleo y me la paso chateando o no atendiendo a las personas que van a buscar un servicio, matando el tiempo y tengo la desfachatez de exigir mejor condición para laborar.
Cuando siendo comerciante no me conformo con robarle unos gramos a la balanza, sino que también vendo sobrevaluados los productos.
Cuando estoy loco por que quiten a tal partido o funcionario porque tiene amigos como botellas, pero sin embargo quiero que llegue  mi amigo para que me pongan un botellón.
Cuando teniendo la responsabilidad de cocinar a tiempo para alimentar a mis hijos, me la paso en una esquina chismeando, para después darle de comer cualquier cosa, que no le aporta ninguna nutrición a sus vidas.
Entre estas cosas y muchas más que usted amigo lector sabe que existen, cómo queremos que nuestra patria crezca  si ninguno queremos aportar nuestro granito de arena para que esto cambie.

Cada dominicano tiene un pariente, un amigo, un vecino, un allegado, que ha vivido o ha visitado países de Europa o los Estados Unidos, y saben que en esos países no se juega con lo que es el pago de los compromisos que cada ciudadano asume con el Estado, pues si más personas cumplieran con estos pagos, nuestro país estaría mejor.

Por último, te dejo para que reflexiones  esta frase de John Fitzgerald Kennedy

"Así pues, compatriota: no preguntes lo que tu país puede hacer por ti, sino lo qué tú puedes hacer por tu país. Conciudadanos del mundo: pregúntense no qué pueden hacer por ustedes los Estados Unidos de América, sino qué podemos hacer juntos por la libertaddel hombre."
Santo Domingo, R. D.

.

.