12.09.2015

¡Dele Palante y Despreocúpese! por Freddy Ortíz

Los ciudadanos autodefinidos como "honestos", entre quienes están los que no han tenido oportunidad para revelarse como deshonestos, porque no les ha llegado el nombramiento ni el consecuente saco mensual de papeletas, claman pidiendo que, ante las evidencias de derroche y exhibición de lujos, las autoridades inicien proceso de investigación y petición de pruebas que justifiquen tales posesiones y estilos de vida. 
Me encanta escuchar a conocidos traficantes de influencias que han sido beneficiados con obras o contratos, abanderándose de tan hipócrita petición. 
Debemos olvidar la posibilidad de que se investiguen fortunas sospechosas de ser fruto de la corrupción o el lavado, porque ante una reclamación de FINJUS, Impuestos Internos respondió diciendo que, para poder lograr obtener la información que conduzca a las pruebas y sometimiento a la justicia, se requiere nada más y nada menos que esta longaniza de requisitos a vencer: 
Hay que eliminar el secreto bancario; Adecuar las leyes para garantizar la transparencia; Cambiar la cultura operativa de las instituciones, reformando la legislación tributaria; Cambiar el régimen de acciones al portador y continuar la firma de acuerdos para evitar la doble tributación. 
Y, para terminar la pequeña lista de preámbulos: Continuar el régimen de precios de transferencia para las empresas que están vinculadas a matrices en otros países. 
Como vemos, hace falta casi nada para poder aclarar las fortunas oscuras, mucho menos mientras exista algo que no lo mencionó Impuestos Internos: el tácito acuerdo interpartidista de "tápame, que mañana yo te tapo a ti". 
Por eso los resultados de las auditorías realizadas por la Cámara de Cuentas no sirven más que como material para comentar durante dos días en la prensa, cuando los "afectados" reaccionan tildando el asunto como "persecución política" o "errónea interpretación de una advertencia para corregir el suministro de datos". 
Ahí se entierra todo y sigue la fiesta de distracciones millonarias.
Para comunicarse con el autor: devariados@yahoo.com

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