10.21.2015

El fucú de la cabra de los Cubs de Chicago en el juego de hoy.

1365718957_7901_goatSorprendentemente la particularidad de este encuentro radica en la fecha, el 21 de octubre de 2015 y en un elemento más propio de legionario que de aficionado al béisbol: una cabra de nombre Murphy. Empecemos por el principio.
La cabra Murphy era propiedad de un entusiasta seguidor de los Chicago Cubs, Billy Sianis (1895-1970) un emigrante griego que abrió una taberna, The Billy Goat Tavern (“la taberna de la cabra de Billy”, que sigue en funcionamiento hoy en día), justo enfrente del estadio, el Wrigley Field, un recinto construido en 1914, poco después de que Sianis llegará a América. 
Billy era un auténtico fan de su equipo y no se perdía ningún partido en casa, pero un buen día de 1945, el 6 de octubre concretamente, cuando se jugaba la Serie Mundial frente a los Tigres de Detroit, quiso que su cabra le acompañase en la memorable jornada de béisbol y compró una entrada para ella. No sentó nada bien a sus compañeros de gradas y se armó un pequeño revuelo que acabó con Billy y su cabra expulsados del estadio. Entonces lanzó un anatema: “Perderán esta Serie Mundial y nunca volverán a ganar otra.”
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Para los escépticos será una casualidad, al igual que el nombre de la cabra y la infalible “Ley de Murphy”, pero efectivamente los Chicago Cubs no ganaron ese día y hasta el día de hoy nunca han ganado una Serie Mundial. Ninguna, de hecho, desde el año 1908. Para los entusiastas de las maldiciones, este fue el perfecto “mal de ojo” jamás lanzado, mejor que cualquier bola rápida. Y desde luego tuvo el mismo tratamiento mediático que cualquier logro deportivo, publicándose la anécdota de la cabra en el Chicago Sun al día siguiente y en el resto de la prensa nacional a partir de entonces. 
Según este diario, el motivo de la expulsión de Sianis y su cabra, fue que ésta entró en el terreno de juego, pero la prensa nacional exageró el tema de la maldición, recuperada tras la muerte de Sianis bajo la pluma del columnista Mike Royko (1932-1997).
1945 Chicago Cubs LineupChicago Cubs de 1945
Es muy probable que Billy Sianis no fuese consciente del poder de su maldición, pero una vez vistos los efectos intentó paliarlos con una invocación en sentido contrario en 1969. No consiguió romperla, pero tampoco pudo volver a intentarlo ya que falleció al año siguiente, según Royko, “en la hora en la que la taberna estaba cerrada“, convirtiéndole así en el mejor tabernero del mundo que no descuidó su negocio ni para morirse.
La familia siguió intentando arreglarlo, por ejemplo, en 1984 cuando un sobrino de Sianis llevó al Wrigley Field una cabra que al parecer era descendiente de la genuina primera Murphy, pero pese a que en esta ocasión el estadio recibió con devoción no contenida al animal, tampoco se logró romper el hechizo y los Cubs perdieron un partido memorable frente a los Padres (“Pads”) de San Diego
En 1989 hubo un nuevo intento y, de nuevo, un fracaso. Cinco años más tarde, en 1994, la desastrosa liga de los Cubs, hizo que sus hinchas se tomasen en serio el anatema y durante toda la temporada se escuchó en el Wrigley Field un solo grito: ¡Permitan que entre la cabra!” (Let the goat in!).
Ya en el nuevo milenio el gafe sigue al lado de los Cubs que no han ganado aún ninguna Serie Mundial. Incluso en el año 2003 (“Año de la Cabra” según el horóscopo chino) un grupo de aficionados a los Cubs quisieron entrar en el estadio Minute Maid Park de Houston, sede de los Astros, con un macho cabrío llamado “Virgil Homer” para romper la maldición, sin lograrlo (ni entrar, ni evitar la derrota). 
Según cuenta hoy Verónica Calderón en su artículo de El País, en un partido de ese año 2003, un espectador, Steve Bartman, “arrebató la pelota a Moisés Alou rompiendo su racha ganadora”. Los Cubs perdieron ese partido en una nueva temporada perdedora.
1445128549_692344_1445129142_sumario_normalSam Sianis, sobrino de Billy, y su hijo Tom acudieron al estadio con su cabra ese año, pero la maldición seguía presente. Los aficionados, que habían llevado incluso a sacerdotes al estadio para tratar de “exorcizarlo”, estaban ahora enfadados. 
Tanto, que en los años 2007, 2009 y 2012 la cabeza de una cabra aparecía colgada en la entrada del Wrigley Field y al año siguiente, otra cabeza de cabra fue enviada al director del equipo de los Cubs, Tom Ricketts , a su despacho del estadio. 
Estos incidentes fueron calificados como “broma macabra” por la policía, pero se investigaron. Algunos pensaron que la “broma” había llegado demasiado lejos, ya que la cabra, además de la evocación a la mítica Murphy, es un símbolo satánico y en todo caso, se había causado un daño innecesario a varios animales. 
Hay incluso asociaciones benéficas (Reverse the CurseCrack the Curse) en torno a la “maldición de la cabra” que intentan, al menos, ayudar a otras personas. 
Pero a estas alturas se estarán preguntado, y con razón, que tiene que ver todo esto con la película de Robert Zemeckis “Regreso al Futuro” mencionada en el título.
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Pues verán. Cuando en 1989 el equipo de los Cubs perdió de nuevo, poco podían imaginar que su desgracia marcadora aparecería en una película en forma de predicción para el futuro, “Regreso al Futuro II”
En aquel día 21 de octubre de 2015 al que llegan Doc y Marty McFly, el protagonista es un Almanaque que contiene los resultados deportivos de todas competiciones habidas desde 1950 hasta el 2000, pero lo que nos interesa en particular es que un gran cartel luminoso anuncia el triunfo de los Cubs de Chicago en la Serie Nacional… ¡¡por fin!!

Fuente: https://almaleonor.wordpress.com/

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